Mis pasiones: Amar, escribir y hornear. Mi Blog es mi mundo, mi espacio de reflexión, Mi diario personal, me dejo fluir a través de las palabras, aprendo de la cotidianidad, amo escribir y que ustedes lo lean.

martes, 27 de septiembre de 2022

La indiferencia como escudo



A menudo intento hacer el ejercicio de ignorar lo que no puedo cambiar, de enfocarme en mí y en lo que puedo controlar, por todos los medios trato de que lo que hacen o no hacen los demás no me afecte, no me toque, les confieso que es sumamente difícil, y, aunque aplicó las técnicas que he aprendido es cuesta arriba pasarle por al lado a la indiferencia de otro. Supongo que debo seguir intentando y en algún momento lo lograré, estamos inmersos en un mundo dónde cada quien prioriza lo que siente que le afecta directamente y coloca en un segundo plano lo que no, aunque eso sea prioridad de la otra persona que le acompaña. Es como si la capacidad de ser egoísta e interesado solo en lo propio fuera más importante que ser empático, en lo personal pienso que no se puede hablar de amor cuando no nos interesa lo que la otra persona piense o sienta y esto es dirigido a esos casos dónde no existe ningún motivo previo que justifique la actitud, porque hay personas que intentan manipularte, utilizarte, lastimarte y luego de sus acciones pretenden que te quedes allí, no, como en todo existen las excepciones, me refiero a esos casos en los que no existe ningún motivo al menos conocido por la otra parte que explique el cambio de actitud. He leído tanto del amor incondicional, que no logro entender cómo gente que lo predica condiciona lo que da y antepone sus intereses por encima de los de los demás, recuerdo mis tiempos de estudiante, aquellos en los que por primera vez escuché del método Sarvodaya de Gandhi basado en el bienestar de todos y pienso que actualmente en este ambiente plagado de conflictos y enfrentamientos, estamos demostrando que no aprendimos nada. El amor incondicional se basa no solo en ofrecer sin pedir nada a cambio, también tiene que ver con pensar en el bienestar del otro por encima del propio y por supuesto procurar que las acciones propias no dañen a los seres queridos, el amor incondicional es aceptación, es respeto y es comprensión.