Mis pasiones: Amar, escribir y hornear. Mi Blog es mi mundo, mi espacio de reflexión, Mi diario personal, me dejo fluir a través de las palabras, aprendo de la cotidianidad, amo escribir y que ustedes lo lean.

domingo, 22 de enero de 2023

Mea culpa y vínculos duraderos

 


Los seres humanos cometemos errores, no existe uno que en algún momento de su vida no haya hecho algo de lo que pueda arrepentirse.

Tener la capacidad de reconocer las equivocaciones y la voluntad de enmendarlas es muestra de madurez, ahora bien, admitir un error forma parte del diario vivir y es un trabajo íntimo que tiene que hacer cada persona, ya que nadie puede hacerlo por tí.

En ocasiones, resaltamos los errores de otros sin realizar un análisis propio porque somos rápidos para juzgar a otros pero lentos para reconocer los errores en nosotros mismos, e incluso, catalogamos como errores a las reacciones o efectos derivados de un comportamiento, porque aunque suene repetitivo todo es subjetivo y depende de una circunstancia particular.

Creo firmemente en la ley de causa y efecto, es decir, toda acción genera una reacción, todo sucede por algo, ese algo sería la causa, por su parte, el efecto sería lo que sucedió motivado por ese algo, para mí no es algo tan simple como justificarse de los errores culpando a los demás, pues sería la historia sin fin analizando que sucedió primero.

Entonces, como seres humanos imperfectos todos nos equivocamos, nacemos sin manual de instrucciones y debemos adquirir la experiencia viviendo, nuestra vida es un experimento de ensayo y error, bien dice una frase biblica "El que esté libre de pecado que tire la primera piedra", lo inaceptable es intentar tapar los errores propios resaltando o sacando en cara los errores de alguien más.

Admitir un error es validar emocionalmente la reacción que derivó de este, no hacerlo es condenar a la relación a vivir en un limbo de incertidumbre y decepción ya que ninguna persona puede vivir tranquila con una espinita en su corazón.

No sé trata de entrar en una competencia para ver quien erró primero, sino de entender que todo lo que hacemos e incluso lo que dejamos de hacer genera consecuencias con las cuales debemos lidiar nosotros y las personas involucradas, y, solo salimos airosos cuando lo hacemos con madurez e inteligencia emocional.

En conclusión, hacer mea culpa, que no es otra cosa que admitir nuestra responsabildad en algo, es un principio básico para construir vínculos duraderos y fuertes, porque hacerlo habla bien de nosotros y de nuestra capacidad para reconocer que podemos mejorar, ya que el único modo posible de evolucionar como seres humanos conscientes de nuestro real propósito en el mundo es deslastrarnos de la soberbia y con humildad admitir que podríamos estar equivocados.

Gracias por tu fidelidad, déjame tu opinión en los comentarios.