viernes, 19 de noviembre de 2010

EL AMOR ES ETERNO?

 
Escribir sobre amor en estos tiempos para muchos resulta trillado, vivimos en una sociedad que día tras día nos enseña a ser superficiales, promiscuos, desapegados, indiferentes y hasta indolentes; somos victimas de un sistema que nos vende al ser humano como un producto, sin embargo en el fondo de nuestros corazones todos deseamos ese amor ideal que nos dé estabilidad emocional y afectiva.

No obstante, debemos diferenciar los tipos de amor, esto es importante, porque el amor hacia nuestros padres, amigos, hijos o pareja, se manifiesta de forma diferente, inclusive, la intensidad varía de una persona a otra, en esta oportunidad ahondaré en el amor de pareja.

Ahora bien, amor y pasión son sentimientos análogos, pero todos lo percibimos de la misma manera? Me temo que no! sería tan fácil, nos ahorraríamos dolor y tiempo buscando la “pareja ideal”, ¿pero que es ideal? Como saber quien aceptará mi amor tal y como lo ofrezco? ¿Podemos los seres humanos aceptar un amor que no nos haga sentir plenos por el simple hecho de no estar solos?

Esas son preguntas que me he formulado, pues  deseo que la calidad de mi amor esté a la altura de las circunstancias, y los invito a que las internalicen de forma tal que hallemos las respuestas…..quizás lo necesario es comenzar a entender el amor en su esencia como “un sentimiento universal relativo a la afinidad entre seres vivos”, aunque cada quien está en libertad de interpretarlo; notarán que no utilicé el término “humanos”, les confieso fue intencional, porque  a mi juicio podemos sentir amor por las plantas, los animales, entre otros.

Sin embargo, no pretendo abordar en sus características, sólo lo interpretaré como el sentimiento sublime que  no conoce ni limites ni fronteras, pero que desde cada óptica se siente o materializa de una forma única e irrepetible, imagínense lo complicado cuado es un asunto de dos.

De lo anterior se desprende, mi inquietud, ya en artículos anteriores he comentado que cada ser humano es el producto de su formación, y, por ende sus comportamientos obedecen a un patrón de conductas aprendidos desde la niñez, por esa razón coincido con aquellos que aseguran que el amor se enseña y se cultiva, en razón de ello, una vez más se pone de manifiesto, la importancia de inculcarle a nuestros niños sentimientos de amor desde el mismo momento en que son concebidos.

Es así como, desde nuestros primeros años aprendemos a demostrar el amor, o a no hacerlo, y en el la adultez nos convertimos en seres capaces o incapaces de dar amor de la misma forma en que queremos recibirlo,  justo allí, nace la complejidad de las relaciones entre  los seres humanos, desde mi perspectiva lo analizaré como amor de pareja; porque es relevante en mi vida entender las razones por las que una relación amorosa que en principio se vislumbra ideal, con el tiempo se deteriora hasta morir.

Luego de mucho meditar, me pregunto una vez más, ¿Qué es lo que tiene que ocurrir, para que una relación considerada sólida, se desplome ante los atónitos ojos de una pareja? ¿Era sólida en realidad, o sólo en apariencia? ¿Será cierto que es un asunto meramente de madurez, y no de sentimientos?

Son muchas interrogantes que me rondan, y que al igual que a mí a muchos, ya que en ocasiones, el ahogo se hace grande cuando sentimos que ese amor se desgasta; en lo particular, contrariamente a todos aquellos que piensan que el amor no muere, sino que se transforma, pienso que sí, pues si en una relación amorosa las emociones y la pasión entran en desequilibrio, muy probablemente surjan otros sentimientos contrarios al amor como la apatía, el abandono, el desinterés, que lo socaven hasta acabar con él; y, muy en lo personal, considero que esa es la causa de muchos divorcios y rupturas; lo difícil de manejar ocurre cuando no es un proceso experimentado por los dos, sino, ya que en la mayoría de los casos es uno de los miembros que experimenta la metamorfosis, y necesariamente debe explicar a la otra persona el por qué de lo sucedido.

Ante lo descrito, hay que considerar que en estos casos no se debe buscar un culpable, la responsabilidad es compartida,  creo mucho en el dicho, toda acción genera una reacción, esa es la vida real; pero en ocasiones, por algún motivo somos catalogados como victimas o victimarios, aun y cuando nosotros mismos internamente buscamos el porqué y nos sentimos culpables de haber desencadenado ese sentimiento; podría alguien decirme que no ha estado en una situación en la que o hemos dejado de amar o nos dejaron de amar? Pero ese no es el meollo del asunto, lo importante es saber el porque pasó? Que factores incidieron es que ello ocurriese? Si bien es cierto que el amor no usa un chip o un botón de reset, existe la posibilidad de que una cadena de eventos, comportamientos, acciones o simplemente el no hacer nada por que la relación mejore, siembra en nuestros corazones los sentimientos antes mencionados, los cuales tarde o temprano nos llevan al desamor y es en ese momento cuando nos damos cuenta que no estamos siendo felices; entonces ser sincero y querer cortar algo que no funciona nos hace malas personas? en ese caso debemos seguir el clichet social de juntos pero no felices, y condenarnos a vivir una vida de desamor? mi respuesta definitiva es: NO!

En conclusión, considero que el amor es el resultado de la unión de otros sentimientos, tales como la admiración, el respeto, la ternura, la pasión, entre otros, los cuales en complemento perfecto nos hacen sentirnos enamorados de alguien, más allá de las reacciones bioquímicas que desencadena; sin embargo, como a las plantas, al amor hay que cultivarlo con detalles, de lo contrario se marchita al igual que una linda rosa cuando muere de sed.


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