martes, 9 de noviembre de 2010

EL AGRADECIMIENTO: SEMBRAR PARA COSECHAR

Quizás alguna vez nos hemos encontrado con personas que por alguna razón nos han llamado desagradecidos o mal agradecidos; ya en oportunidades les he comentado que cuando quiero resolver algo que me formulo interrogantes que me preparan el camino en mi búsqueda constante de conocimientos; en esta oportunidad mi pregunta es: Qué es ser agradecido? Podría alguien definirlo? O será que su significado depende de la interpretación que cada quien le de al objeto del agradecimiento?


En función de lo anterior, en palabras muy sencillas que emanan de mi ser, les digo que ser agradecido para mi, es no olvidar a alguien que alguna vez hizo algo bueno por nosotros y de alguna forma tratar de retribuir con acciones tales ofrendas; no obstante, algunos insisten en confundir el agradecimiento con la sumisión o la aceptación a todo cuanto ocurra; a mi juicio esta conducta es errada, pues el hecho de que un ser humano nos tienda la mano en la circunstancia que sea, no implica que debamos vivir eternamente solapados a ese acto solo por el hecho de no ser desagradecidos.

Ahora bien, analizando la frase hablemos de agradecimiento, cuando creé este blog hace algunos meses, lo hice con el firme propósito de reivindicar los valores…..sí!! Esos mismos que aprendemos en casa y que modelan nuestros comportamientos, y, que evidentemente, son reflejo de lo que sentimos y de la forma particular en la que vemos el mundo. En consecuencia, concebimos el agradecimiento como un sentimiento que aflora en cada ser humano de una manera diferente; por ejemplo, no todo el que dice gracias mil veces es agradecido, y mucho menos el que no lo hace se convierte en desagradecido por excelencia, al menos desde mi humilde punto de vista.

En ese orden de ideas, el ser agradecido es sentir en las profundidades del ser plenitud por haber recibido algo que nos ayudó a seguir adelante, independientemente de lo que haya sido, pudiendo ser un nuevo día para vivir, un saludo, un regalo material o inmaterial, un proyecto cumplido, una ayuda económica, un apoyo emocional, o simplemente una palabra amable o sonrisa que nos dio uno de los tan nombrados 8 segundos de felicidad que experimenta el ser humano; toda vez que, lo importante es saber que gracias a algo o alguien nuestro transitar por la vida ha sido bendecido.

No obstante, en ocasiones nos encontramos con personas que por alguna razón nos han brindado un apoyo o ayuda, pretendiendo con ello esclavizarnos en una relación que más allá del agradecimiento busca una sumisión absoluta de nuestros espíritus y sentimientos ante sus actitudes y comportamientos; a todas luces si esto ocurre debemos detenernos y reflexionar si nuestros actos se reflejan en lo aquí descrito, pues siempre estamos a tiempo de recapacitar y reconducir nuestras acciones hacia dos caminos posibles…….

1. Si recibimos, seamos agradecidos, pero de corazón, en palabras y en actos, recordemos que todo debe ser un complemento perfecto.


2. Si Damos, no lo hagamos con el objetivo de recibir a cambio, allí cualquier intención de compartir pierde sentido, y lo más importante, no demos con el propósito de “cobrar” y menos pretendiendo someter a quien le damos a una especie de fidelidad ciega para con nosotros, solo por el hecho de haberle dado algo….eso nos haría mezquinos.

Luego de realizar esta reflexión, he logrado comprender varias cosas, mi panorama se ha clarificado, hasta me ha hecho consciente de algunos errores cometidos, lo importante es que tengo vida para rectificar, cada día me pregunto, que es lo que está pasando con el mundo que los seres humanos nos alejamos más? la respuesta evidente es que los conflictos y las desavenencias están a la orden del día; en algunos casos lo atribuyo a la complejidad y sus intrincados senderos…..en otros, a la multiplicidad de patrones conductuales que obedecen a modelos aprendidos en el hogar……como madre, me ocupo de que mi hijo se forme con valores y sentimientos que coliden con la paz y el amor…. Pero esas son mis circunstancias, mi realidad…lo imperante es que se convierta en la realidad de todos.

Sin embargo, concluyo diciendo que el Agradecimiento es intrínseco del ser humano, repito, es una condición que caracteriza a cada quien, así que el secreto del éxito está en no juzgar a los demás sino en ponernos sus zapatos pensando que haríamos si estuviéramos en su situación, pues muy probablemente yo agradezco de corazón cosas que para el resto del mundo son irrelevantes, y el hecho de que tu no lo hagas no te hace un malagradecido.

Me despido por ahora, no sin antes profesarle a quien me lee, mi estima, mi respeto y mi agradecimiento sincero por tomarse unos minutos para analizar mis escritos, que son el reflejo de mis pensamientos.

                                                                                                                                                          Johana.


*PARA MEDITAR:

El agradecimiento es la parte principal de un hombre de bien.


Francisco de Quevedo

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