6 sept 2026

Todos somos vulnerables

 



Todos nacemos tiernos, vulnerables, adorables, AMABLES, y con el paso del tiempo nos vamos curtiendo, vamos creando corazas que nos endurecem, solo por protección y para ocultar esa vulnerabilidad que nos caracteriza.

Lo he estado pensando reflexivamente, todos somos vulnerables, lo que pasa es que no todos somos susceptibles a las mismas cosas.


De ahí nacen los indolentes, que son etiquetas que otros nos colocan cuando no hacemos lo que ellos quieren, y eso no significa que lo seamos, tenerlo claro forma parte de nuestra capacidad para construir nuestra propia identidad.


Lo cierto de todo es que la mayoría de los seres humanos nos convertimos en una proyección de quienes nos rodean, algunos cerca, otros de lejos que nos observan en silencio; y ojo muchas veces eso que otros ven no se parece en nada a nosotros, porque nos ven a través de sus ojos, su mapa y su propia historia.


Aún así.


Todos los seres humanos somos emocionales, todos, tal vez una minoría con rasgos muy específicos no tienen capacidad de sentir emociones, ahí entran los psicópatas, pero esto no es un informe psicólógico, es una reflexión muy mía que no soy psicólogo, aunque ultimamente he estado pensando en estudiarlo, más ahora que me certifiqué en coaching, pero ese es otro tema.


Las redes sociales juegan con nuestra psique, mayor exposición, más dopamina y mayor necesidad de validación.


 Me gustaría saber si existe alguien que publica solo porque le provoca y no le importa lo que opinen los demás, hasta ahora todos a quienes conozco publican un estado y revisan quien lo vio, ¿Por qué sino para que lo publican? 


Incluso cuando quiero que solo alguien en particular vea algo configuro quien puede verlo, confieso lo he hecho, porque he aprendido a decantar para quien hago las cosas.


Bueno partiendo de ahí viene mi post, quienes me conocen saben que tengo años compartiendo contenido, antes solo por aquí, luego he ido incursionando en otras redes, y sí, reviso quienes interactúan con él y sí a veces me duele que las personas más cercanas no reaccionen, o incluso condicionen su apoyo a su estado de ánimo para conmigo, de hecho eso lo veo como  inmadurez emocional que se traduce en falta de apoyo, sobretodo en la etapa más emocional de mi ciclo menstrual, porque sí, en el caso de las mujeres somos así, víctimas de nuestra biología, sin embargo, ya entendí que nadie desregulado puede brindar equilibrio.


El meollo del asunto es, que sí somos vulnerables, pero no hablemos de redes, hay otros factores en juego, todos necesitamos validación y no me refiero a exhibirnos  para que nos digan que estamos bonitos, No,  todos necesitamos saber el lugar que ocupamos en la vida de los otros, y espero que alguien venga a decirme lo contrario, aunque también entendí que todo es un ciclo, a veces arriba, a veces abajo, a veces uno al lado del otro, otras uno empujando al otro, y eso también está bien, y se logra cuando acompasamos el ritmo de los demás y no romantizamos lo que no funciona.


Cuando sentimos, y lean, estoy escribiendo "sentimos" que algún vínculo cercano no reacciona a nada de lo que hacemos nos sentimos ignorados, y por eso la susceptibilidad es subjetiva, es nuestra, somos nosotros que lo vemos así, pero igual duele, ahí es dónde aplico las herramientas que he aprendido con el estudio, reencuadro, y estoicamente me programo para que eso no me afecte, porque son ellos no soy yo, es su mapa no el mío, y sí funciona, prueben y verán.

Pero antes de mejorar la práctica del "no me importa lo que hagan los demás", sí afecta, la brutal honestidad con uno mismo también es necesaria para reconocer cuando lo que pretendes hacer solo queda en el discurso, pero por dentro algo se va fracturando, hasta que de verdad deja de importarte, pero no porque lo superas o eliminas, sino porque anestesias el dolor, muchas veces colocando capas de maquillaje encima, algunas veces le llamamos amor propio y orgullo, que debo decirte solo es el ego hablando por ti.


Comprender y abrazar la vulnerabilidad para aceptarla es una capa más profunda de madurez.


El Punto central y más allá de las redes y su impacto, es que todos somos emocionales, todos acumulamos sentimientos, heridas, traumas, por ende, la mayoría de las veces REACCIONAMOS a eso que nos detona, porque somos eso: un cúmulo de sentimientos, experiencias y patrones, y como somos percibimos.

Y aquí no me refiero a conductas hechas a propósito, aplicar ley del hielo, ghosting,  breadcrumbing, gasligthting, y todos los modismos actuales que la generación Z usa para bautizar a la indiferencia, el desamor y a la irresponsabilidad afectiva. 

Mi pregunta de cierre: ¿Por qué somos todos vulnerables?  Porque todos nacimos dependientes y necesitamos de alguien al nacer para seguir viviendo, de ahí venimos, y porque hubo alguien, estamos aquí hoy, y por eso la mayoría somos adultos que necesitamos sanar "algo", porque todos tenemos heridas de infancia que fueron dibujando un mapa, todos tenemos patrones enraizados y necesitamos el insights (otro modismo) que significa "darnos cuenta de"  ¿Para qué actúo así? y solo sabiéndolo obtenemos herramientas  para cambiarlo y hacer algo por nosotros. 


 De igual modo eso no nos va quitar la vulnerabilidad que es necesaria para que haya bondad y empatía en el mundo, pero sí nos va a centrar en dónde y con quien para que dejemos de ser víctimas de nuestro propio sistema límbico.






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