No es secreto que vivo de las preguntas, son ellas las que me invitan al conocimiento continuo;.... justo en ese momento me respondo que el cambio lo banalizó alguien que creyó que podía sacar provecho de él y como un castillo de naipes, todos terminando creyendo que la cosa es fácil y que con el tronar de los dedos o la nariz de hechizada vamos a alcanzar lo que deseamos.
Para muestra un botón, actualmente hay múltiples disciplinas que venden al cambio como la panacea de todos los males, les puedo mencionar la PNL, la Inteligencia Emocional, el Coaching Organizacional, El Zisgeist Gerencial, los programas de Autoayuda, el Feng Shui, en fin, todos hablan de cambiar, de lo maravilloso de intentarlo, algunos hasta se aventuran a inventar recetas, pero la verdad de todo, en mi criterio es que no existen fórmulas mágicas; si no entendemos que todo está en la actitud, todas estas técnicas altísimamente respetadas por mí, unas quizás más que otras, en fin, como las normas de contabilidad las considero generalmente aceptadas en mi mundo, mi duda surge cuando analizo que en ocasiones me ha tocado recibir formación en este ámbito por ejemplo en PNL (Programación Neuro-líguistica) o Inteligencia Emocional con personas de mi entorno con las que debo coexistir la mayor parte del tiempo, y, mi dilema comienza cuando razono que estas técnicas funcionan conmigo y no con ellos, al menos desde mi óptica, lo incongruente del asunto es que ellos dirán lo mismo de mi, bienvenida la complejidad una vez más.
Por ello lo ratifico es la ACTITUD, es entender, internalizar, discernir, que el cambio no es una función que programas y listo, no es una aplicación de blackberry que hará todo sin ayuda, no es creer que cambiar el estilo de la ropa genera transformación, si somos sujetos grises aunque nos vistamos de rojo en esencia seremos sujetos grises con una tonalidad rojiza transitoria, ese es el error, banalizar la tarea, ver la vida con superficialidad, sintiendo que porque un día hicimos algo diferente nos hemos ganado el cielo, merecedores de las mayores loas, no, NO es suficiente, allí refuto a mi querido Einstein…no solo basta con hacer las cosas diferentes para generar cambios, hay que inventar, ensayar, crear, innovar y mejorar, cada día, luchar con vehemencia para convertirnos en la diferencia, por regla e imitación produciremos el efecto deseado y daremos paso a la generalidad.
La tarea es transformar los pensamientos, las acciones y proyectarlas en el colectivo de modo tal que se traduzcan en un cambio real y verdadero, una vez más me planteo como necesario generar la crisis que nos lleve a aprovechar nuevas oportunidades, no obstante, es un proceso complejo, lo primero es reconocer que necesitamos cambiar algo, hacer un diagnóstico de la situación, delimitarla, analizar que nos llevó a eso y que riesgo corremos si continuamos anclados, el examinar el problema nos permite cortar las cadenas que nos liberarán de él.
Una vez más, usemos el ejemplo del cabello, nada hacemos cambiándole el color cuando la realidad es que seguirá maltratado, quizás hasta debamos cortarlo, podría ser doloroso asumir la nueva imagen pero seguramente necesaria; cambiar el peinado, tampoco será suficiente, debe ser un proceso conjunto de corte y buenos cuidados; igual pasa en la cotidianidad, exactamente así lo veo y entiendo; y resistirse a cortar un cabello maltratado y saturado de químicos es correr el riesgo de quedarnos calvos, así estamos todos los seres humanos, queremos cambiar y no sabemos en qué momento la píldora mágica aparecerá para hacernos el trabajo fácil, es que no hemos entendido que vamos contra reloj, que gracias a la ley de la entropía jugamos al desequilibrio que nos conducirá hacia la autodestrucción y nosotros somos los únicos culpables, despertemos, no esperemos que sea demasiado tarde, nadie hará el trabajo por nosotros.
Insistir en banalizar los cambios es condenarnos a vivir en una sociedad donde solo algunos logran sacar provecho de la debilidad de otros y lamentablemente a ellos no les conviene que nuestro cambio sea real, así que de ti depende si lo sigues permitiendo, yo desperté y estoy intentando hacer algo para que el barco no se hunda estoy remando muy fuerte, sola no puedo, te animas?
Johana.
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