domingo, 10 de abril de 2011

EN EL SIGLO XXI NO BASTA CON SER EFICACES: DEBEMOS SER EFICIENTES


El camino del Aprendizaje es largo e infinito, y cada día es una nueva oportunidad para aprender, en esta ocasión les hablaré sobre dos palabras que solemos usar con mucha frecuencia en la cotidianidad, sin embargo, mi experiencia me lleva a concluir que muchos desconocen el significado real de cada una.....Podría atribuírse este fenómeno a la similitud  en  la pronunciación......por lo que considero conveniente hablar al respecto.

Como es mi costumbre, antes de escribir sobre un tema, busco documentarme ampliamente, En ese sentido, inicio definiendo eficiencia como la relación entre los recursos utilizados en un proyecto y los logros conseguidos con el mismo. Se entiende que se es eficiente cuando se utilizan menos recursos para lograr un mismo objetivo, o al contrario, cuando se logran más objetivos con los mismos o menos recursos.

Con respecto a la eficacia, luego de leer y analizar las bases teóricas que la rigen, la conceptualizo como el nivel de consecución de metas y objetivos. La eficacia hace referencia a nuestra capacidad para lograr lo que nos proponemos.
En razón de lo anterior, la eficacia difiere de la eficiencia en el sentido que esta última  hace referencia en la mejor utilización de los recursos, en tanto que la eficacia alude a la capacidad para alcanzar un objetivo.
Partiendo de la idea precedente, concluyo que podemos ser eficientes sin ser eficaces y podemos ser eficaces sin ser eficientes. Lo ideal sería ser eficaces y a la vez ser eficientes.
Ejemplificaré para aclarar las ideas, tomaré como base la empresa prestadora de servicio eléctrico:
 Se puede dar el caso que se alcanzó la meta de electrificar a 6 comunidades  en un mes, tal y como estaba previsto en los planes, el personal de la empresa logró que el flujo de energía eléctrica llegara a los hogares en el tiempo establecido, eso significa que fueron eficaces, pero para poder hacerlo debieron utilizar más recursos de los requeridos (no fueron eficientes); si por el contrario, en la empresa  utilizaron  menos de los recursos previstos para garantizar el flujo de energía pero no lo hicieron en el tiempo estimado, significa que fueron eficientes pero no eficaces.
Lo ideal sería electrificar las 6 comunidades en un mes y utilizar el 100% de los recursos previstos. En este caso  lograrían ser tanto eficaces como eficientes.


Otro ejemplo muy actual de eficacia y eficiencia es el de los bombillos ahorradores de luz incandescente, ellos son LA mejor PRUEBA de eficiencia con respecto a los bombillos tradicionales que sólo son eficaces,  por su parte los de luz blanca son eficaces y eficientes pues cumplen su función de alumbrar, y adicionalmente ahorran energía y son más duraderos, LO QUE SE TRADUCIRÁ EN UN MENOR USO DE RECURSOS (tiempo y dinero); COMO OBSERVAN, estos sencillos ejemplos podemos traspolarlos a diferentes tareas cotidianas de nuestra vida, Y ASÍ, lograr entender la diferencia entre estas dos palabras que aún en estos tiempos generan confusión en quienes las utilizan.



En líneas generales, lo importante es alCANZAR UN EQUILIBRIO ENTRE eFICACIA Y EFICIENCIA EN TODOS LOS ASPECTOS DE LA VIDA GENERANDO SINERGIA CON LAS HERMANAS GEMELAS DE LAS QUE YA LES HABLÉ, LAS ACTITUDES Y LAS APTITUDES.
    


Gracias por leer mis reflexiones, espero sus valiosos aportes.


hACER LAS COSAS COMO LAS PLANEAMOS ES BUENO, HACERLAS COMO LAS PLANEAMOS EN MENOS TIEMPO Y GENERANDO AHORRO....ES MEJOR.........APOSTEMOS A ESO Y SEREMOS EFECTIVOS.


jOHANA

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