martes, 27 de diciembre de 2011

Hombres y Mujeres... en realidad somos tan diferentes

Aquí les comparto un artículo escrito por un tercero, que me resultó muy interesante para leer y reflexionar.

Los Hombres y las Mujeres somos muy diferentes. Sin embargo, necesitamos el uno del otro para sentirnos felices, amados y plenos. Por: Maritza Blanco Vidal.

Para acercarnos a una sana relación de pareja, debemos tratar de conocer y aceptar nuestras diferencias, pues tanto hombres como mujeres reaccionamos negativamente cuando nuestra pareja o la persona con la cual queremos estar se comportan de determinada manera… Es porque no asimilamos que somos y tenemos naturalezas diferentes. El libro “Los Hombres son de Marte y las Mujeres son de Venus” enseña cuáles son y cómo aceptar y lidiar con nuestras diferencias de género. 
La obra del Dr. John Gray, ha sido de lo mejor que he leído últimamente y si bien el amor es un proceso, el autor y, también, terapeuta, explica que sólo cuando hombre y mujer aceptan que son diferentes, el amor tiene la oportunidad de nacer. 

Este es un libro que debiese ser leído alguna vez, es una referencia para todos quienes queremos amar y ser amados tal cual somos y necesitamos, pues siempre se aprende algo nuevo. 

Aunque son más de 355 páginas de consejos, psicología y comunicación efectiva en la pareja, les resumo en algunos puntos las más importantes diferencias entre hombres y mujeres, a fin de tener una relación de pareja más profunda, armónica y feliz. Espero que os sirva de algo y, de paso, pueden aportar otras manifestaciones, a fin de que todos podamos aprender y tener una mejor vida de pareja o mantenernos en el corazón de esa persona tan especial… 

1) El primer error es suponer que si nuestra pareja nos ama, reaccionará y se comportará de la misma manera en que nosotros reaccionamos y nos comportamos cuando amamos a alguien. 

2) Los hombres cometen el error de ofrecer soluciones y descalificar los sentimientos de la mujer. Por su parte, la mujer ofrece consejos e instrucciones no solicitadas por el hombre. Para una mujer, ofrecer ayuda no es una ofensa, pero dar un consejo no pedido al hombre, significa que lo consideran incapaz de hacer sus cosas solo. 
Para evitar conflictos, es importante saber que cuando una mujer ama a un hombre, ella intenta ayudarlo a mejorar su modo de hacer las cosas. La mujer cree que está ayudando, y el hombre siente que lo está controlando y no confían en él. 

3) La mayor queja de los hombres es que las mujeres tratan de cambiarlos. El hombre desea aceptación y admiración de la mujer.
 
4) La mayor queja de la mujer es que el hombre no escucha cuando ella lo hace partícipe de sus sentimientos heridos. El hombre supone que ella busca asesoría experta, pero ella sólo desea comprensión y que la escuchen con cariño e interés. 
Los hombres no hablan de sus problemas, a menos que necesite asesoramiento de un experto. En cambio las mujeres, hallan su realización en el comunicarse, relacionarse y expresar su amor y afecto. Manifestar sus sentimientos personales es mucho más importante para las mujeres que alcanzar metas o éxitos. Al hombre no le resulta fácil entender eso.

5) Cuando un hombre está tenso o preocupado no habla de sus problemas. El hombre se abstrae y encierra en su “cueva” privada a reflexionar en silencio acerca de lo que le preocupa para buscar una solución.

Las mujeres debemos entender que ese retiro no es señal de que él ya no nos quiera, sino que el hombre necesita alejarse para volver con más fuerza. 

El mayor desafío para las mujeres es interpretar correctamente y apoyar al hombre cuando éste no habla. La mujer interpreta mal el silencio. Cuando el hombre no habla es porque antes de hablar, primero piensa en silencio. La mujer, en cambio, entiende esto como "si no te contesto es porque no me importas y no voy a hacerte caso"… por eso es tan fácil que una mujer imagine lo peor cuando el hombre se queda callado (me odia, no me quiere, me va a dejar para siempre), porque una mujer sólo calla cuando lo que tiene que decir puede hacer daño o cuando ya no confía en el hombre y quiere terminar con él. 
6) Cuando una mujer está angustiada busca el alivio de alguien y comunica sus problemas para aliviar su dolor. La mujer piensa que compartir los problemas con otra persona es una señal de afecto y confianza.
 
Una mujer abrumada, confusa o desesperada necesita compañía, necesita sentirse amada. La comprensión y la valoración hacen que la mujer sea receptiva a valorar el apoyo del hombre, pero al hombre le resulta difícil escuchar a una mujer cuando ella se muestra infeliz porque se siente fracasado. El hombre supone que la mujer comenta con él sus problemas porque lo considera responsable de ellos. A mayor cantidad de problemas, más culpable se siente el hombre. El hombre no sabe que la mujer se sentirá agradecida y amada porque él la escucha. 

7) Los hombres se motivan cuando se sienten necesitados y las mujeres cuando se sienten queridas. 

8) Los hombres son como gomas elásticas, necesitan alejarse periódicamente a su cueva para luego poder acercarse. Cuando el hombre se aleja no es el momento de hablar o de intentar acercarse, el hombre tolera mal que ella le exija que él hable. Pasado un tiempo, volverá afectuoso y se comportará como si no hubiese pasado nada. Entonces es el momento de hablar. 

La mujer al hacer preguntas acerca de cómo se siente y prestarle atención, creyendo que el hombre se sentirá mejor, sólo hace aumentar su malestar. Es esencial que las mujeres comprendamos que, si insisten en ir detrás de su pareja cuando éste se aleja, él nunca tendrá la oportunidad de sentir su apasionado anhelo de amor. 

9) La mujer se aleja por motivos diferentes, ella retrocede cuando se siente herida y teme que le vuelvan a hacer daño o cuando él ha hecho algo que la ha decepcionado. 

10) Las actitudes de la mujer suben y bajan rítmicamente, en un movimiento de ola. Cuando se siente amada, la mujer tiene mucho amor que dar, pero cuando siente un vacío, ella necesita amor, necesita hablar de sus problemas y se la comprenda. Entre más apoyada se siente la mujer, más confía en la relación y en el hombre. 

Si la conducta del hombre tiene en cuenta lo que ella piensa y siente, la mujer está segura de ser respetada. La mujer florece cuando se siente especial e importante para el hombre que ama. El hombre debe aprender a escuchar a la mujer sin ponerse a la defensiva y sin enojarse. 

Entre más pueda manifestarse, ella más se siente escuchada y comprendida y más confianza, aceptación, aprecio, admiración, aprobación y ánimo puede darle al hombre, lo que éste tanto necesita. 

11) Cuando la mujer no se siente segura, no le queda otra alternativa que evitar la intimidad, el sexo y reprimir sus sentimientos. Cuando se reprimen los sentimientos, el amor comienza a morir. 

12) Los hombres y las mujeres dan el tipo de amor que ellos o ellas necesitan y no el que necesita el sexo opuesto. La mujer cree que está dando amor cuando hace un montón de preguntas atentas o muestra preocupación y sin embargo esto puede fastidiar mucho al hombre. También los hombres creen que están dando amor haciendo comentarios que quitan importancia a los problemas de ella y sin embargo eso le hace sentirse a ella minimizada y desatendida. 

13) La comunicación puede constituir el elemento más importante de una relación, pero las discusiones pueden ser el elemento más destructivo. No son las diferencias y los desacuerdos lo que hace daño, sino el modo en que los comunicamos. Pero si no se hablan las cuestiones y no se manifiestan los sentimientos se crearán resentimientos. 
Frente a una discusión, el hombre tiende a pelear o huir, pues se siente desafiado y olvida ser afectuoso. Frente a una discusión, la mujer tiende a fingir o bien a plegarse, a fin de evitar sufrir daños en un enfrentamiento, hace como si no hubiera ningún problema, sacrifica sus deseos, sentimientos y necesidades para evitar la posibilidad de conflicto. Pero con el tiempo se vuelve cada vez más resentida. 

14) Las mujeres necesitan muchas expresiones de amor para sentirse amadas. Son los pequeños detalles los que hacen la diferencia. Acá algunos ejemplos: abrazarla, preguntarle cómo le ha ido, ofrecer ayuda (especialmente si ella está cansada), hacerla sentir bonita, valorar sus sentimientos, llamarla desde el trabajo para decirle “te quiero”, mostrarle afecto en publico, llevar una fotografía de ella en la billetera, sorprenderla con una carta de amor, cogerle la mano al hablar y mirarla a los ojos, mostrar interés por lo que ella hace, dar un beso al despedirse, buscar momentos para estar solos o hacerle saber que se le extraña.

Mi comentario: En líneas generales pienso, que si bien la vida no es un ensayo, y menos un plan estructurado en el que se fijan reglas o estereotipos rígidos; en ocasiones hay patrones que ayudan tomar lo que cada cual considere, a los efectos de lograr relaciones armónicas en las que abunden la paz y la Tolerancia. 

Johana

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